El grupo aspira a contribuir a una mejor comprensión de la experiencia de la sociedad moderna en España articulando tres líneas de investigación: la perspectiva de género en la historia, las emociones y la construcción de las subjetividades. Estas tres líneas de trabajo se entrecruzan y confluyen en un proyecto amplio cronológicamente que abarca los siglos XIX y XX. Se persigue la renovación teórico-metodológica en un sentido a la vez postconstructivista y de revisión del giro lingüístico en la historia. El punto de partida es una visión de los seres humanos como sujetos sociales formados en un entramado de relaciones de poder, en el que los cuerpos se sitúan en posiciones múltiples que definen su experiencia. Nos vinculamos así a los nuevos materialismos, corporalidades y estudios de los afectos.

A. Participamos del interés académico creciente por la dimensión emocional de la experiencia. La importancia otorgada al estudio histórico de las emociones tiene su punto de partida en una evaluación crítica de las consecuencias del giro lingüístico y en la identificación de las limitaciones de un paradigma basado en una concepción estructural del lenguaje que amenaza con convertirse en una suerte de jaula de hierro. La propuesta parte de desplazar la relación entre los seres humanos y el mundo desde el lenguaje hacia las emociones. Se trata de un desplazamiento de la razón como forma de acceso al mundo a favor de una concepción encarnada de la racionalidad.

B. Una parte significativa de los investigadores/as del equipo cuentan con una sólida trayectoria en la historia de género. Este enfoque sitúa a sus historiadores como pioneros entre quienes estudian las formas de construcción de la diferencia y la desigualdad social así como del contenido de verdad del conocimiento científico dentro de un marco postestructuralista. La capacidad de la categoría “mujeres” en la construcción de las identidades políticas o la constitución de las identidades masculinas y su conexión con otras relaciones sociales, de clase o nacionales, son objetos de estudio que se han convertido en un eje central de la investigación del grupo.

C. La contribución del grupo es destacable en el ámbito del estudio de las subjetividades a través de la memoria y de la metodología de la historia oral. Desde nuestra perspectiva la memoria es la facultad humana que constituye la subjetividad y, en esa medida, el análisis de los recuerdos permite acceder a los cambios que han experimentado las personas en el pasado. La elección de las fuentes orales como objeto de estudio está relacionada con la oportunidad que estas ofrecen de analizar la dimensión histórica de la subjetividad humana, y poder hacerlo vinculándola al estudio de las emociones, la experiencia y la memoria.